Eran las diez de la noche, piloteaba mi nave.
Era mi taxi un wolkswagen del año 68.
Era un día de esos malos donde no hubo pasaje.
(Hasta aquí te creo, en Guatemala hay esa clase de carros)
Las lentejuelas de un traje me hicieron la parada.
Era una rubia preciosa y llevaba minifalda.
El escote en su espalda llegaba justo a la gloria.
(Aquí empiezas a fallar. En Guatemala escasean las rubias, pero abundan las indígenas gordas, cetrinas y de cabello negro, tipo Rigoberta Menchú)
Una lágrima negra rodaba en su mejilla,
(¿lágrima negra? Supongo que era por el rímel)
mientras que el retrovisor decía "¡ve qué pantorillas!"
Yo vi un poco más
(No seas cojudo pues, un wolkswagen es demasiado chico como para que puedas ver las pantorillas por el retrovisor. A lo mucho pudiste ver hasta las tetas, nada más)
Eran las diez y cuarenta, zigzagueaba en Reforma.
Me dijo "me llamo Norma"
(reforma/norma: rima fascinante No. 1)
mientras cruzaba la pierna.
(¿Se puede cruzar la pierna en un incómodo y enano wolkswagen?)
Sacó un cigarro algo extraño de esos que te dan risa.
(¡encima era marihuanera! Pero esa no te la creo. Si era rubia y con vestido de lentejuelas, mínimo aspira cocaína: eso da más caché)
Le ofrecí fuego de prisa, me temblaba la mano
(¿la mano le temblaba a un incorregible seductor?)
Le pregunté "¿por quién llora?
y me dijo "por un tipo, que se cree que por rico puede venir a engañarme".
"No caiga usted por amores, debe de levantarse" le dije.
"Cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse”.
(levantarse/vengarse: rima fascinante No. 2)
y me sonrió.
¿Qué es lo que hace un taxista seduciendo a la vida?
¿ Qué es lo que hace un taxista construyendo una herida?
¿ Qué es lo que hace un taxista enfrente de una dama?
¿ Qué es lo que hace un taxista con sus sueños de cama?
Me pregunté...
Lo vi abrazando y besando a una humilde muchacha.
Es de clase muy sencilla, lo sé por su facha.
(para tu carro compadre. ¿Humilde muchacha? ¿No que era rubia y vestida elegantemente? A eso se llama contradicción semántica)
Me sonreía en el espejo y se sentaba de lado.
Yo estaba idiotizado, con el espejo empañado.
(lado/empañado: rima fascinante No. 3)
Me dijo "Dobla en la esquina, iremos hasta mi casa.
Después de un par de tequilas, veremos qué es lo que pasa".
(casa/pasa: rima fascinante No. 4)
Para qué describir lo que hicimos en la alfombra,
si basta con resumir que le besé hasta la sombra,
(alfombra/sombra: rima fascinante No. 5, pero más que fascinante, es cagonaza)
y un poco más...
"No se sienta usted tan sola, sufro aunque no es lo mismo.
Mi mujer y mi horario, han abierto un abismo".
(mismo/abismo: rima fascinante No. 6)
"¡Cómo se sufre a ambos lados de las clases sociales!"
"Usted sufre en su mansión, yo sufro en los arrabales".
(aquí se hace evidente otra vez la contradicción de ricachona. Le reconoce aquí que es de clase alta y él de los arrabales. ¿No que era “de clase muy sencilla”. Decídete pues)
Me dijo "vente conmigo, que sepa que no estoy sola".
Se hizo en el pelo una cola, fuimos al bar donde estaban.
Entramos precisamente, él abrazaba a una chica.
Mira si es grande el destino y esta ciudad es chica.
(rima infeliz y desgraciada. Ya no hay qué hacer: eres malo con las letras)
¡era mi mujer!
Desde aquella noche ellos juegan a engañarnos.
Se ven en el mismo bar...
Y la rubia, para el taxi, siempre a las diez siempre en el mismo lugar
(historia de lo más forzada: taxista con rubia drogadicta de clase alta, y hombre rico con una arrabalera de Ciudad de Guatemala. Como decía Ripley: aunque usted no lo crea. Yo no me la creo ni cagando)
† Nosferatu †